martes, 26 de febrero de 2013

LA VIOLENCIA DESDE LO INTERNO

violencia de género  

La violencia desde lo interno

La violencia es un flagelo que invade a toda la humanidad, es algo que se ha ido gestando generación tras generación. La civilización ha propiciado enormes beneficios a la humanidad entera, pero también ha acarreado importantes efectos residuales unos más perjudiciales que otros, entre ellos una descomposición social que poco a poco se insertó en las sociedades de todas las naciones, subvirtiendo el orden establecido, sembrando violencia, y la inseguridad que acaba con la familia, llevándose por delante a nuestros jóvenes.

La sociedad debe manifestarse ya; tomando acciones para hacer que la violencia no sea un hecho recurrente que acabe por destruir la célula fundamental de la sociedad, cual es la familia. No permitir que el hombre se desnaturalice destruyendo a la civilización misma y algún día al planeta entero. La violencia tiene su origen desde que la criatura se forma en el interior del vientre materno, tal vez tendríamos que preguntarnos, como alguien tan protegido en un vientre va a estar inmerso en la violencia si todo lo tiene, para desarrollarse y nacer tranquilo y feliz.

Es mucha la experiencia adquirida, en el trato con tanta gente, conociendo y estudiando sus historias, llegando en algunos casos a los inicios actuales de sus vidas que dan pié para determinar que la violencia comienza ahí y en algunos casos mucho antes. Las madres que quedan embarazadas y sin un propósito definido, sin planificación, “sino porque Dios lo quiso”, comienzan a tener  una notable cantidad de pensamientos de rechazo hacia ese embarazo.

Hay cantidad de necesidades por las cuales puede pasar la futura madre, su percepción de la libertad, condiciones de pareja, estudia o trabaja, en la pérdida de la apariencia de su cuerpo, sus miedos naturales, si es una madre primeriza, ansiedad por el futuro de ambos, o peor si su embarazo es producto de una violación, que tiene el aditivo de desconocer al padre de la criatura y el desconocimiento de su historia.

embarazada  
 
En estas circunstancias ya descritas, esta madre comienza a sentir necesidad de deshacerse del niño para no perder y sumergirse en un mundo desconocido y nada claro para su vida, podría intentar un aborto sin que este se dé, lo que inevitablemente la llevará a parir el niño.

Mientras este niño estuvo desarrollándose en el vientre materno, todos sus pensamientos y carga emotivas negativas encontradas comienzan a permear en las células del niño, ya que la química de su madre cambia y por ser el niño alimentado por el cordón umbilical,   pero; también se alimenta con las emociones de su madre.

Si le agregamos a todo esto, un padre maltratador, tanto físico, verbal y  moralmente a la madre esto propicia un resentimiento de la madre en contra del padre del niño, generando un incremento de pensamientos, acciones y emociones negativas, que indudablemente incidirán después en el niño. 

La violencia que nos traslada a la inseguridad personal, educacional, institucional y demás aristas que propone la violencia, tiene que ser combatida desde antes de la gestación del niño, con una actitud apropiada de los futuros padres. Esta es una de las formas de prevención más temprana del flagelo de la violencia.

Fuente: Sanación Magnificada
La violencia nace en lo interno
Xiomara Marcolina Rodriguez
Evas, Diario El Siglo: Aragua.





                                                                                       

lunes, 21 de enero de 2013

Amor, intimidad, obligación y esperanza

amor
Se sobre entiende; que el adulto sano es aquel que puede amar y trabajar. Vamos a colocarnos en la primera exposición: amar. La familia tradicional, los nichos vacios, las madres y padres solteros, las viudas, los que viven solos, todos tal vez hayan mirado hacia estas opciones por su sujeción en el amor, en la ansiedad del desamor, en la ensoñación de las llamas apagadas, o las ternuras siempre añoradas pero nunca alcanzadas.
La intimidad y la obligación que conforma la pareja, han sido en parte disgregados en los tiempos actuales por el divorcio. Pero monógamos consecuentes, como de hecho lo somos, lo intentamos una y otra vez, un 25% de los divorciados vuelven a reincidir
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¿Que se desencadena con la ruptura del divorcio o la muerte del cónyuge?

intimidad
 Por supuesto que esto depende de las circunstancias de cada quien, pero; en términos generales, estos acontecimientos producen una sobrecarga de estrés. En los años anteriores a la edad adulta, el cónyuge se extravía con mayor frecuencia a consecuencia del divorcio que de la muerte, la cual posiblemente sobrevendrá de forma gradual, a consecuencia de una enfermedad... Esto permitiría, en cierto modo “prepararse” para enfrentar la crisis que, por lo demás es normal. Más no siempre es así.

Prosiguiendo con el amor; este trae hijos, en general esto representa un episodio feliz. La aceptación se diluye cuando los niños empiezan a costar tiempo, dinero y esfuerzo. Y eso es así, sobre todo para las mujeres que trabajan o profesionales liberadas que soportan la carga típica del incremento de las obligaciones domésticas. Otra cosa interesante es el abandono del hogar por parte de los hijos, a lo que se llama el <síndrome del nido vacío>. 

Anteriormente; las mujeres padecían más el factor de soledad y pérdida que ello provocaba. En este momento en apariencia no es así: porque, primero; la mayoría de ellas están preparadas para esta circunstancia, en segundo lugar, los hijos abandonan cada vez más tarde el hogar. Una innumerable cantidad de mujeres en la actualidad, se sienten complacidas de que sus hijos crezcan, dejen la casa paterna y sigan adelante en su profesión.

Esa idea  de que lloran la pérdida de su capacidad de reproducción y su estatus de madre no parece estar en sintonía con la realidad de hoy. Inclusive, muchos padres pasan por la experiencia de una segunda <Luna de Miel> luego de la partida de sus hijos.